Drones son utilizados para tráfico de drogas en América y Europa

El uso de drones para tráfico de drogas ha aumentado en América y Europa, con incidentes reportados en fronteras y centros penitenciarios.

En años recientes, el uso de drones para el tráfico de drogas ha crecido en Estados Unidos, México y la Unión Europea, según un informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), un organismo de la ONU encargado de supervisar el cumplimiento de los tratados antidrogas.

El informe de 2024 revela que Estados Unidos y México han registrado incidentes de tráfico de drogas mediante drones, especialmente cerca de fronteras y centros penitenciarios, con cargas de hasta 100 kilos.

Inicialmente, estos drones eran importados a México y operaban a corta distancia con capacidad de carga limitada. Sin embargo, ahora se sabe que los criminales prefieren sistemas fabricados localmente, adaptados para soportar más peso.

En 2022, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos reportó 10,000 incursiones en el valle del Río Grande, una zona clave para el tráfico de drogas.

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La mayoría de los casos se documentan en la frontera entre México y Estados Unidos. Entre 2012 y 2014, las autoridades estadounidenses detectaron 150 drones de este tipo, según el informe.

El documento también menciona que no solo en América se presentan estos casos, ya que países de la Unión Europea han incautado drones que transportan narcóticos.

Desde Marruecos hasta España y entre India y Pakistán, estos sistemas se han utilizado para el contrabando de sustancias ilícitas.

Este tipo de contrabando ha llevado a los gobiernos a adoptar medidas legislativas para enfrentar esta amenaza.

En Turquía, se implementó una ley en 2016 que exige que los drones con un peso entre 0.5 y 25 kilos estén inscritos en un registro en línea.

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La Unión Europea está desarrollando un marco regulador amplio para abordar los problemas de seguridad y combatir las actividades ilegales relacionadas con estos drones.